1. Emisiones y consumo de electricidad.
La energía es absolutamente imprescindible para mantener nuestro nivel de vida y para desarrollar nuestras actividades profesionales. El consumo energético no para de crecer. Así, entre los años 1998 y 2004 el consumo de energía final en Aragón se incrementó en un 21%, y todo ello, sin que se incrementara en tal porcentaje la población, ni la calidad de vida de los aragoneses.
2. Emisiones y consumo de butano, gas natural, gasóleo de calefacción y carbón.
El abastecimiento energético basado en las energías fósiles, precisa siempre de un proceso de combustión: centrales térmicas, calderas, motores de vehículos... Esta combustión produce gases y partículas contaminiantes que repercuten negativamente sobre nuestra salud y el medio ambiente. De este modo, se genera CO2, principal causante del efecto invernadero y del calentamiento global.
3. Emisiones y consumo de combustible de los vehículos de empresa.
Al consumir energía para mantener una temperatura agradable e iluminar el lugar de trabajo, desplazarnos con el vehículo de empresa y hacer funcionar las maquinarias y equipos, estamos utilizando principalmente combustibles fósiles que emiten CO2.